Friday, March 28, 2008

Cronicas (capitulo 1.1)

bueno...

aca dejo una historia que estoy empezando a escribir...no es la gran cosa...pero zafa
es fantastica...nada raro...
dejo la primera parte de la primera parte (no, no escribi dos veces lo mismo...)




Capitulo 1.1: Pesadillas de una noche de verano


Las pesadillas eran frecuentes, pero había aprendido a no tenerles miedo. Sabía que sus sueños tenían significado. Siempre lo tenían, había heredado de su familia la habilidad para ver cosas que las personas comunes nunca se atreverían a imaginar.
Ese sueño le estaba atormentando desde hace algún tiempo. Veía un camino de piedra y, a los costados, cadáveres de personas. Ella no quería avanzar por el sendero, pero algo al otro lado la llamaba. Cuando estaba a mitad de camino, un cuervo negro se posaba en la copa de un árbol blanco. Debajo, una serpiente tragando una rata. Luego, escuchaba el sonido de un cuerno, y el sonido hueco de tambores. Aparecía un hombre con el torso desnudo, los labios cosidos, y sus ojos llenos de sangre. Luego, un león saltaba sobre el hombre y escuchaba un grito ensordecedor e inhumano y se despertaba con la nariz sangrando.
Esa noche paso lo mismo. Pero la sangre salía también de su sien. Se fue a lavar la cara tratando de no despertar a nadie en la casa. Nadie sabía de ese sueño.
Escucho la lluvia chocar contra el techo de la casa. Era un sonido que le producía escalofríos. Escalofríos, y curiosidad a la vez...sabía que en los días de tormenta, los sueños parecían más reales.
Ella era de una familia común. O eso era lo que creían la mayoría del pueblo. Siglos atrás, su familia huyo de las cacerías de brujas, y se refugió en un pequeño asentamiento. Dicen que una maldición los perseguía. Aunque ella no creía nada de eso.
Si, era la más pequeña de sus tres hermanos, lo que haría suponer que creía en las fantasías medievales que su abuelo contaba. Pero no, ella era madura para su edad. Muy madura, dirían algunos. No tenía tiempo de vivir fantasías, no.
Como casi toda su familia, ella era rubia, de unos ojos celestes que habían sido envidiados por muchos. No era muy alta, y era bastante delgada, pero era muy rápida. Se había criado corriendo por el campo y trepando arboles, como cualquier otro niño. Pero ella no era muy querida por la mayoría de la gente del pueblo. Todos la miraban con recelo y, alguno diría, odio. Ella no entendía bien la razón, solo sabía que quería largarse de ese pueblucho en cuanto pudiera. Faltaba un año, y empezaría la secundaria, e iría a la ciudad. Y con suerte, las pesadillas terminarían.
Todos sus hermanos lo hicieron así, aunque su abuelo pensaba que no valía la pena, y que deberían haberse quedado a trabajar en la tierra, o cosas así, en vez de hacer una carrera en medicina, abogacía, política, o alguna de esas cosas mundanas. Nadie le hacía caso ya al abuelo. Desde que su esposa murió, decía muchas locuras. Ella extrañaba a la abuela. Era la única, al parecer, que la entendía. Cuando murió, fue una desgracia para todo el pueblo. No porque haya sido respetada, aunque lo era, sino porque hubo un gran incendio, que destruyo parte de la vieja capilla mientras estaba su cuerpo ahí. Nadie había muerto, pero la capilla quedo irreconocible. Quizá por eso empezaron los rumores de brujas y demonios.
Los recuerdos de su abuela se desvanecieron de repente.
Recordó a su hermano mayor. Era el más distanciado de los tres. Y era diferente, de algún modo. El tenía el cabello oscuro, y su mirada era rara. Sus ojos eran de un color raro…ella recordaba que sentía temor cuando lo miraba a los ojos. Hace mucho que no lo veía. Había discutido con su padre y habían pedido contacto.
Ya era suficiente, se dijo, y se dispuso a volver a la cama, cuando escucho un rugido afuera.
Su perro solía ladrar, pero eso sonó distinto. Se acercó a la ventana.
Parecía todo normal, pero la lluvia no la dejaba ver bien. Estaba por regresar, cuando vio una figura extraña sobre el techo del galpón que había enfrente. No era un galpón grande, y estaba abandonado, pero antes se habría usado para guardar provisiones para el invierno, o algo así.
Se sorprendió al ver la silueta, pero llego a pensar que era una rama o un tubo. La mente juega siniestros juegos a la cordura de las personas, y más de noche. Y más después de haber tenido una pesadilla.
Ahogo un grito cuando vio que la silueta se movía. No entendía quien, o que, podría estar allí afuera a esas horas de la noche, con una tormenta. Fue un movimiento leve, pero juró que se había movido.
Intentó aguzar la vista.
La silueta le parecía vagamente familiar, y estaba segura de que era humana. Se concentró y aguzó la vista cada vez mas. Estaba orgullosa de su visión.
Ahora pudo verlo con claridad. Era un joven. Pero no cualquier joven. Era el chico raro, ese, que había venido desde el este. Era solo dos o tres años mayor que ella, tenía la piel morena, color mostaza, y unos hermosos ojos verdes. Recordaba sus ojos verdes. Parecían tristes en todo momento, o carente de sentimientos. Producían una sensación rara cuando se los miraba fijamente. Iskur. Así se llamaba, recordaba bien su nombre, porque era el nombre más raro que había escuchado.
Que hacia ese chico a esas horas sobre el galpón? No podría saberlo. Nadie podría saberlo.






to be continued...


















bueno...eso fue la primera parte, de la primera parte, del libro primero...lo tengo toooodooo planealo....excepto por un titulo descente...
alguna idea, avisen....
(aunq todo el mundo esta muy ocupado para leer...)






y de yapa les dejo algunas imagenes de barney para los fanaticos:







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